Llenas tu cuerpo de sustancias caras
Abres las piernas, cierras el alma
Sos la musa que se lleva las palabras
De mil poetas sucios que no te dicen nada
Cautivada por su escaparate
Como una flor lujosa entre primates
Se dibuja tu silueta turbia
Sos un lienzo inacabado
De mil rebeliones truncas
Entre dulces y espinas
Se regocijan los mortales
Abrazan las penas, convierten en hienas
Ríen enfermos sobre el final
No hay carne que llene tu sed de mal.
Matalos a todos.
Abre tus piernas, trágalos.
Suda la culpa, renace.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario